Babymoon a la Araucanía Andina

Hola!, ha pasado un tiempo sin escribir, desde el viaje a Frutillar con 5 meses de embarazo, este vendría siendo el segundo viaje y ya pasado los 7 meses de embarazo.

Hay muchos mitos al respecto, es cierto que todos tratan de aconsejarte, desanimarte e incluso meter miedo al respecto como también hay personas que se admiran y te animan o dicen el típico “por que no lo hice yo también, me arrepiento de mucho”, bueno para ellas: siempre puede haber una segunda oportunidad 😉

Con la llegada de Ignacio de la Antartica, el papá de mi pequeña Adelia y compañero de vida, vinieron muchos cambios, al estar separados por 3 meses se sintió su ausencia en los meses más “fáciles y bonitos” de la gestación, entonces al llegar se encontró con una Mau que pesaba casi 10k más y una prominente panza parecida a un planeta que ya casi no le quedaba agilidad.

Desde su partida al continente blanco que teníamos planes de viajar juntos a donde se pudiera a su regreso, queríamos tener algo como un “Babymoon” (como Honeymoon… luna de miel en español, pero una luna de bebé…¿? creo que tiene más sentido en inglés jajaja) y decidimos por distintos motivos hacer un roadtrip hacia el sur de Chile, pero no tan al sur… Haríamos una parada estratégica donde su mamá en Chillán y luego seguiríamos más al sur hasta Puerto Varas, pero por varios otros motivos (principalmente de seguridad de embarazo) solo logramos llegar hasta Villarrica visitando caminos interiores y lugares que en mi vida imaginé que existían llegando además al tesoro escondido de la Araucanía Andina, el Parque Nacional Conguillío. Nuestra misión original era buscar posibles terrenos para en un futuro cercano asentarnos en un lugar alejado y lleno de paz, pero sin dejar de ser medio nómades. No queremos que Adelia sufra de “deficit de Naturaleza”. Recorrimos cerca de 2000kms desde La Calera y retornando al mismo lugar.

Nuestra primera parada fue en Chillan, donde pasamos poco más de una semana. Visitamos el Valle de Las Trancas, un sector cordillerano a los pies de los Nevados de Chillan. Es un área muy verde y salvaje, además tiene termas por ser zona volcánica y durante el invierno es un conocido centro de ski. Es un lugar mágico que vale apena visitar durante el invierno o verano para capear un poco el calor, cuenta con diversos centros recreaciones con piscinas, cabañas, hosterías, etc. Es un lugar maravilloso, rodeado de bosques nativos y a los pies de un volcán que se encuentra activo.

Luego de pasar algo más de una semana en Chillán, seguimos rumbo a la Araucanía, que para mi era totalmente inexplorado. Fueron unas tres horas en auto hasta la primera parada que fue la pequeña localidad de Vilcun, adentrándonos a la cordillera, a unos 30kms de Temuco. Vilcun es un pequeño poblado que cuenta con servicios básicos, campings, cabañas, etc. Es un poblado más bien étnico, pero no en conflicto según lo que nos explicaron ellos mismos. La primera noche alojamos en un camping que estaba a un par de kilometros del pueblo, llegamos a un lugar paradisiaco a orillas de un río, rodeado de bosque nativo, un clima que nos encanta, ese de estar al borde de la lluvia, cuando sientes el olor a tierra mojada pero no ha caido ninguna gota aún, esperamos el atardecer en el rio, y luego nos preparamos para dormir.

Teníamos planeado armar carpa, pero luego nos dimos cuenta de que mi embarazo estaba muy avanzado para esa hazaña, podía entrar perfectamente en la carpa, pero no salir!!!, quedaba literalmente como tortuga al revés, entonces decidimos adaptar la parte de atrás del auto como una verdadera cama donde pusimos los mats, luego las colchonetas inflables, mantas, almohadas y encima los sacos de dormir, quedó tan cómodo como una cama real, nuestro problema estaba solucionado! ya podíamos dormir en cualquier lugar de esta forma.

Al día siguiente salimos temprano para nuestro próximo destino que sería parte de la “misión terreno”. Nos adentramos aún más por los bosques e infinitos caminos de tierra de esta bella región, recorrimos unos 150kms más solo de bosques en búsqueda del lugar perfecto. Visitamos reservas ecológicas y lugares que sin un 4×4 era imposible de llegar, terminamos cansados y casi sin esperanzas, llegamos a lugares realmente lejanos en medio de bosques que incluso no aparecían en el mapa. En nuestra frustración, pero a la vez felices de haber recorrido estos caminos sin poblar, totalmente en medio de la nada, tomamos la decisión de subir aún más pero en modo paseo al Parque Nacional Conguillio en la Araucanía Andina.

Habíamos averiguado que después de las 14.00 hrs no te dejaban entrar al parque, así que comenzamos a subir desde Cunco, luego pasamos a Melipeuco, que es un pequeño pueblo de montaña que da la entrada al parque, compramos un par de cosas y seguimos camino. Justo saliendo del pueblo encontramos a dos mochileros que subieron con nosotros. Habíamos estado buscando mochileros desde que salimos de Chillán!, así que fue justo y preciso, el momento en que nace una nueva amistad viajera :).

Llegamos al parque pasado las 14hrs, era tipo 14.20 y estábamos en la portería, donde pagamos la entrada y nos inscribimos. No nos querían dejar entrar, solo estaban aceptando gente con reserva, pero luego de hacer la misma pregunta formulada de diferentes formas conseguimos entrar, las reservas contaban para refugio, no para camping, asi que logramos finalmente entrar. Para nuestra sorpresa, como íbamos a quedarnos en el auto no tuvimos que pagar ningún camping!, solo nos quedamos en el parking, haciendo uso de las instalaciones de cafeteria o camping, esta nueva forma de viajar “acampando” fue todo un descubrimiento para nosotros.

Araucarias milenarias dentro del Parque

El parque es increíble, la vegetación nativa, las araucarias milenarias, el volcán Llaima, que se deja ver a veces con su increíble escorial, la cantidad de lagos y senderos que se pueden realizar, este parque es uno de los mas bellos que he conocido. Lamentablemente no pude hacer casi nada por el embarazo avanzado, pero de igual forma disfruté de otros senderos y lagos. Ignacio pudo hacer uno de los senderos más difíciles y yo esperando abajo, en el lago haciendo yoga o solo disfrutando la mañana semi lluviosa rodeada de araucarias. Pasamos dos noches maravillosamente tranquilas en este lugar, siempre en compañía de nuestros nuevos amigos.

Volcan Llaima desde Laguna Arcoiris

Cuando ya nos íbamos, pasamos a ver otro terreno que estaba en una comunidad aledaña al parque, otro lugar maravilloso donde incluso se podían avistar pumas, parecía un sueño vivir en ese entorno, el problema fue la lejanía.

Nosotros ❤

Decidimos seguir camino a Villarrica, le preguntamos a nuestros nuevos amigos hacia donde seguían, ya que no tenían rumbo fijo, y decidieron seguir con nosotros, entre tanto nos hizo parar otro mochilero que justo había sido alguien que conocimos la noche anterior en el restaurant del parque! asi que se hizo mucho más ameno el viaje y un nuevo amigo a nuestro circulo 🙂 Seguimos todos juntos a Villarrica por caminos interiores y rurales, unos paisajes dignos de la frase “la magia del sur” lleno de mucho verde y volcanes de fondo, lagos y prados… Cuando llegamos a Villarrica nos fuimos directo al lago, donde pude bañarme y nadar en sus aguas, que para todos estaban frías, para mi fue perfecto, lo único que quería era bañarme!!! hacia calor y parecía perfecto. Esa noche la pasamos donde un amigo quien pudo recibirnos en su casa y de quien estamos muy agradecidos.

Al día siguiente pasamos por uno de nuestros amigos mochileros quien se devolvía con nosotros hasta Chillán y de paso nos despedimos del resto. Fue un viaje tranquilo, solo que ya al terminar, mi cansancio era evidente, había sido una semana de mucho ajetreo pero estábamos felices. Estaba muy cansada para seguir más al sur, así que optamos por volver. Pasamos unos días más en Chillan y luego emprendimos viaje de vuelta a la quinta región.

Hora del Te

Fue un Babymoon que siempre recordaremos, no es fácil viajar de 7 meses de embarazo, pero tampoco es imposible, siempre hay una forma de adaptarlo. Lo principal fue buscar comodidad y servicios básicos, no alejarse mucho de la civilización e ir preparados para todo, con paciencia porque no sabes como pueda reaccionar tu cuerpo en este estado. Siempre llevar mucha fruta para viajes de más de 2 horas, como agua y cosas sanas de snack, una almohada para la espalda, etc… todo lo que de seguridad y comodidad.

Un gran abrazo a nuestros nuevos amigos Zurita, Claudia, Gonzalo y un especial gracias a Chago con su familia por recibirnos esa noche en Villarrica ❤

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s