6. Olor a Frutas y barro, Hola Puerto Maldonado

Nos costo un par de horas ponernos en contacto con la gente que nos esperaria para llevarnos a la selva.

Durante la espera observamos las similitudes con la cultura del otro lado del planeta, la forma de vida, la gente, sus medios de transporte e incluso la comida me hacian sentir que estaba en la lejana provincia de Kerala, al sur de India, la vegetacion, el calor e incluso la suciedad en cierto modo. La gente es muy amable y estan siempre dispuestos a ayudar, no te sientes en peligro como en otros lados de Peru.

Fianlmente vino un taxi por nosotros. Nos llevaron a un hostal-agencia de aventuras de nombre Tarantula Expediciones, el lugar era alejado del centro, pero increible, lleno de arboles frutales, barro y bellas mariposas. El hostal incluso tenia piscina y un par de hamacas.

Dejamos nuestras cosas y salimos solo con lo necesario, dejamos nuestros zapatos y nos otorgaron botas de agua, seria una larga caminata de 4 dias internados en la selva, ni el mas potente antirepelente de insectos serviria, pasariamos mas embarrados q limpios pero que importaba!! estabamos deseoso de aventura. No muy equipados salimos de camino, teniamos un guia, Juan, un locatario lleno de historias para contar, que nos llevaria a los lugares mas locos y nos enseñaria a no perdernos en la selva.

En el primer dia debiamos llegar a un refugio en medio del parque Tambopata. Salimos del embarcadero por el rio Madre de Dios varios kms hacia el Este de la ciudad, frente a la isla de los monos estaba la entrada de la reserva y aqui comenzamos a caminar, nos internamos 4kms al interior en la selva, donde el barro pantanoso nos llegaba sobre las rodillas, insectos posandose en nuestras ropas y monos alrededor, un sin fin de plantas y arboles y asi hasta llegar a la entrada de la reserva. Luego nos esperaban 2kms mas de barro, cruzar unas lianas hasta llegar a un mini embarcadero de largos botes tipo canoas silenciosas, donde seguiriamos por unos canales de bosques flotantes hasta desembocar en el Lago Sandoval, uno de los lugares mas increibles que vi en mi vida, puede ser el mas silencioso que haya conocido. En este trayecto vimos monos ardilla, hormigas del tamaño del pulgar que con dos mordidas eran capaz de matarnos y tambien lo mas escalofriante, un par de cocodrilos negros.

Cruzamos el lago y caminamos unos 200 mts mas y encontramos un acogedor y rustico albergue donde pasamos la noche y comimos algo.

Una lluvia tropical nos acompaño toda la noche…

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