7. En busca de la soga sagrada

Una de las grandes historias que me gustaria contar cuando sea vieja es la de la busqueda de Ayahuasca en la selva amazonica del Peru. Las plantas sagradas, ya sean de rituales o medicinales han sido un pilar en cada cultura y han estado presentes desde el inicio de la humanidad, por eso tienen un valor realmente significativo para mi. Esa mañana salimos al amanecer, tomamos la canoa y partimos silenciosamente a observar el comportamiento de las nutrias, toda su labor de alimentar a las crias sin ser comidas por los cocodrilos… Navegamos un par de horas hasta encontrarlas. Hacen un trabajo en equipo para la pesca, son agresivas y siempre se sienten en peligro y sus crias debiles son abandonadas. Luego desembarcamos para nuevamente internarnos en la selva, caminamos hasta el atardecer. Llevabamos un hacha y las botas. El hacha nos servia para ir haciendo camino, todo me parecia oscuro y tetrico, sonidos espeluznantes porque eran desconocidos me erizaban la piel, la adrenalina de pensar en que cualquier cosa podria costarme la vida, como una picadura letal, un paso en falso, un animal salvaje!!…l comenzamos viendo arboles tan grandes que no se veia la copa, tan milenarios que yo que mido casi 1.70 les llegaba a la 8va parte de la raiz.. se necesitaban unas 6 personas para abrazarlos.

Luego las frutas silvestres aromatizaban nuestras pisadas, solo una mordida y bastaba para no contar esta historia. Vimos la famosa palmera que camina, ya adentrados en la selva, encontramos esta curiosa palmera que su raiz parecen patas, a la cual le va creciendo cada 2 años una en la parte delantera y perdiendo una de atras lo que la hace parecer que avanzara unos cuantos metros cada vez, la pata que pierde se utiliza como alimento… de donde creen que viene el palmito?? claro! es lo de adentro de esta pata que pierde la palmera. Seguimos andando cuando un terrorifico sonido venia de la copa de los arboles, era algo asi como un estruendo constante, como el aterrizaje de un avion o algo monstruioso y extremadamente fuerte, algo como para salir huyendo!! Los monos auyadores.. no miden mas de un metro, pero es su mecanismo de defensa, algo realmente aterrador si vas en la oscuridad de la selva donde cada ruidito minimo te hace temblar. Unos minutos mas y ahi de pronto estaba.. una raiz gruesa como un cable de barco de carga… enrollada hacia arriba con forma de soga, no tenia principio ni fin, de un color verde muzgo, casi negro, ahi frente a mi, la soga de la vida o Ayahuasca. Lo mas sagrado de la selva, fueel momento magico del viaje.

Ya era tarde, era la hora de cenar de los cocodrilos, por lo que decidimos volver. Ya de noche nos embarcamos en la canoa, silenciosamente nos fuimos bordeando la orilla del lago Sandoval en direccion al refugio cuando vemos unos enormes ojos rojos a la orilla del lago, esperando al asecho, esperando algo que se mueva para triturarlo con esos dientes… monos, nutrias, aves.. lo que sea!!. No solo vimos este, sino que carios mas, uno se nos cruzo de frente, su cabeza media unos 3 metros, otro paso por debajo de la canoa, yo temblaba en silencio de miedo y emoción. De camino al refugio buscamos nidos de tarantulas, para mi fortuna los encontramos vacios…

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